|
Planetaria
|
Planetaria
|
Planetaria
|
¿La Luna llena nos pone agresivos y estresantes?
Por Josep Emili Arias bella_trix@vodafone.es
2005
¿El plenilunio nos pone neuróticos?
En esta cuestión hay muchas anécdotas, pero, insuficientes evidencias,
que puedan relacionar el ciclo lunar con alteraciones en los niveles de las
sustancias neuroquímicas implicadas en la ansiedad, el estrés
y la agresión; hablamos de las sustancias endógenas como el cortisol,
la vasopresina, serotonina, epinefrina, testosterona, melatonina, ...; las cuales
pudieran inducir a disfunciones psicológicas como locuras, agresiones,
homicidios, suicidios, accidentes y desastres.
No obstante la psiquiatría forense sigue sin reconocer ninguna estadística
que correlacione el efecto plenilunio (Luna llena) con la conducta agresiva,
delictiva y paranoica. A efectos judiciales el factor "Luna" sigue
sin poder eximir o exonerar un solo día de cárcel. Es más,
ningún estudio clínico ha podido establecer un vínculo
entre las variables hormonales de nuestro ritmo circadiano (ciclo diario, 24
h.) con ninguna fase lunar. Pero bien sabido es que muchos criminólogos
recurren al vocablo foto-estimulación proclive a la delincuencia nocturna,
esa tenue luz natural que ofrece la Luna y que, en cierta manera, pudiera favorece
el medio delictivo para el asalto, en plena nocturnidad, de la propiedad ajena.
![]() |
|
Puede que no influya... pero es bonita
|
Comparto la opinión de James Rotton psicólogo de la Universidad
Internacional de la Florida (Miami): "Un hecho que confirma que tampoco
sufrimos ningún tipo de marea biológica ni psíquica por
influjo lunar, la tenemos cuando en nuestro mundo desarrollado, todos los días
los médicos remiten a los laboratorios muestras de sangre y orina para
que sean analizadas, y donde a ningún de estos valores analíticos
se les aplica ningún modelo correctivo en función de la fecha
de extracción y la fase lunar". Lo que se quiere reiterar es que
en toda analítica y diagnóstico para la estimación de cualquier
cuadro clínico, el factor Luna, permanece y permanecerá ausente.
La luna nunca marca tendencias en nuestros estados neuróticos, agresivos,
eufóricos y de delirio. Según muchos neurosociólogos la
violencia de género queda muy condicionada por la compulsiva dependencia
emocional del hombre y/o cuestiones de menoscabo económico o patrimonial
en que deriva toda separación. Ni la Luna llena, ni otra fase, marcan
ninguna tendencia en la agresividad, la violencia domestica y de género,
o en los delirios. Pero cabe preguntarse, ¿Por qué el novilunio
con idénticos máximos de interacción gravitatoria carece
de creencias y de mitos?. Simplemente porque la Luna en esa posición
de conjunción junto al Sol, su imagen se vuelve invisible. Todas las
conjeturas e influjos se le achacan al fulgurante plenilunio.
Ninguna fase lunar altera la conducta
Para la confección de esta gráfica se ha computado todo tipo de
violencia doméstica con resultado de muerte, dentro del núcleo
familiar, y en el transcurso de 15 lunaciones o, muy aproximadamente, 15 meses.
La gráfica sólo contabiliza la agresión mortal, en sí.
Es decir, si en el mismo momento del auto de la agresión mortal ésta
deriva en más de una muerte, estas muertes resultan marginales para el
cómputo de esta estadística.
Esta gráfica, por mucho que nos pese el comportamiento cerril y despreciable
del ser humano, viene a avalar que el plenilunio para nada condiciona y/o favorece
cualquier tipo de agresividad y estados de paranoia. Lo que condiciona y precipita
la violencia de genero y todo tipo de violencia domestica son factores y hábitos
de convivencia; para nada son los influjos que ejerce un astro situado a 390.000
km de distancia. Los brotes violentos y de malos tratos derivan del entorno
más próximo. Se crean un cúmulo de condicionantes que,
para el caso concreto de la violencia de genero, bien pudieran ser motivos de
celos, de las separaciones en las que una parte conserva mucha dependencia emocional,
del que una parte se obstine en no admitir la ruptura, de la venganza por despecho,
del afrontar los costes económicos y la propia partición patrimonial
que conlleva casi toda separación, así como también la
custodia de los hijos
.
La posición o situación lunar nunca dispara ni favorece ningún
brote violento, ni tampoco alienta la delincuencia.
Fuente y listado en:
htpp//www.el-mundo.es/documentos/2004/06/sociedad/malostratos/alerta_html